Feb 8, 2017
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El Juego como Instrumento de Aprendizaje

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Uno de los temas más interesantes al que nos enfrentamos como Profesionales de la educación es, reflexionar sobre el juego infantil, su comprensión nos ayuda a desarrollar nuestro trabajo en la consulta ó espacio de trabajo de una manera mucho más efectiva.

Psicopedagogos, Psicólogos, Fonoadiólogos y Psicomotricistas reiteran que el juego infantil es una actividad mental y física esencial que favorece el desarrollo del niño de forma integral y armoniosa.

Mediante el juego los niños interactúan con el mundo de forma placentera, el jugar se convierte en investigar, crear, conocer, divertirse y descubrir. Esto, es la expresión de todas las inquietudes y fantasías que un niño necesita desarrollar para convertirse en adulto.

Nos preguntamos: ¿Por qué juega el niño? ¿Por qué es tan importante el juego para el desarrollo del niño? Creo que una de las mejores respuestas fue ofrecida por Piaget: “el juego infantil es una actividad cultural que desarrolla la inteligencia. De esta forma, los juegos manipulativos, simbólicos y de reglas responden a los tres niveles de la estructura del pensamiento: sensoriomotor, representativo y reflexivo. Así pues, la cultura, aliada con la inteligencia, se comportan en el período inicial de la vida como formas lúdicas”.

El juego en el contexto educativo

En la actualidad el juego desarrolla un papel determinante en el ámbito escolar y contribuye al desarrollo intelectual, emocional y físico. A través del juego, el niño controla su propio cuerpo y coordina sus movimientos, organiza su pensamiento, explora el mundo que le rodea, controla sus sentimientos y resuelve sus problemas emocionales, en definitiva se convierte en un ser social y aprende a ocupar un lugar dentro de su comunidad.

La actividad mental en el juego es continua y por eso el juego implica creación, imaginación, exploración y fantasía. A la vez que el niño juega crea, inventa situaciones y busca soluciones a diferentes problemas que se le plantean. A su vez el juego favorece el desarrollo intelectual dado que el niño aprende a prestar atención en lo que está haciendo, a memorizar, a razonar, etc. A través del juego, su pensamiento se desarrolla hasta lograr ser conceptual, lógico y abstracto.

Los juegos con los que el niño asume un rol determinado y donde imita y se identifica con los distintos papeles de los adultos influyen de una manera determinante en el aprendizaje de actitudes, comportamientos y hábitos sociales. Tanto la capacidad de simbolizar como la de representar papeles le ayuda a tener seguridad en sí mismo, a autoafirmarse, acrecentando la comunicación y el mantenimiento de relaciones emocionales.

Si hablamos de los primeros años de vida, el juego se convierte en una necesidad vital e indispensable para el desarrollo integral del niño.

Los trabajos que han analizado las contribuciones del juego en la primera infancia permiten concluir que el juego temprano y variado contribuye positivamente a todos los aspectos del crecimiento. Estructuralmente el juego está estrechamente vinculado a las dimensiones básicas del desarrollo infantil: psicomotor, intelectual, social y afectivo-emocional. (Garaigordobil, 1990).

Juego y desarrollo del lenguaje

Un ejemplo de juego son los sonidos, ruidos y balbuceos espontáneos que emiten los niños durante los primeros meses. En bebés de dos meses podemos observar que juegan con su lengua y reproducen sonidos inespecíficos. Sobre los cinco meses el bebé descubre que el sonido es un instrumento de feed-back a través de las respuestas que obtiene de los adultos y sus balbuceos se van haciendo cada vez más organizados, cada día le gusta más jugar con los sonidos y, alrededor de los ocho meses, empieza a ser consciente de que los emite él y juega a acompañarlos de gestos (Ferré y Ferré, 2008).

Diferentes estudios han analizado la relación entre el lenguaje hablado y los movimientos de los brazos y las manos, apoyando la hipótesis de que las acciones y los juegos manuales pueden estar relacionados con las vocalizaciones a partir de la etapa de balbuceo. Se realizó un estudio con el objetivo de verificar si la relación entre gestos y el discurso está implicada en el desarrollo del lenguaje de los niños (Bernardis y Gentilucci, 2006). Se registraron las vocalizaciones de los niños de edades comprendidas entre 11 y 13 meses durante la manipulación de objetos de diferente tamaño y se comprobó que el espectro de frecuencia de la voz aumentaba cuando los bebés manipulaban objetos grandes en comparación con las mismas actividades dirigidas a los objetos pequeños. En niños  mayores observamos que el juego simbólico también aporta beneficios al desarrollo lingüístico.

El juego y la resolución de problemas están entrelazados en la primera infancia. Diferentes  estudios afirman el valor del juego en el desarrollo del pensamiento matemático en los primeros años. En uno de esos estudios  (Ginsburg y Seo, 1999) se  grabó la actividad de 90 niños con edades entre los 3 y los 5 años durante el juego libre. Cada película duró 15 minutos. A continuación, se analizó el contenido y los investigadores encontraron que, independientemente de la clase social de los niños, cerca de la mitad de los escenarios de juego contenía la actividad matemática, incluidos los patrones y formas, la magnitud de diferentes objetos, y el número o cantidad. Estos temas no fueron asignados a la tarea sino que surgieron espontáneamente.

Juego y desarrollo de la creatividad

El hecho de jugar es en sí mismo un proceso creativo que fomenta la imaginación, el pensamiento original, la resolución de problemas, el pensamiento crítico y la autorregulación.

En ocasiones tendemos a confundir la creatividad con la creación artística, olvidando que ésta última es tan solo una de las múltiples representaciones de la primera. Cuando proponemos una actividad de creación artística en estas edades no podemos ignorar que lo menos importante es el producto: el niño sólo está jugando, pero al mismo tiempo que está usando sus manos para manipular, en su cerebro se está desarrollando un proceso de madurez simultáneo que no debe ser presionado (Healy, 2011). Sin olvidar que el proceso creativo depende de la capacidad cerebral de integrar la información entre ambos hemisferios (Sherman, 2013) que están en continua comunicación a través del cuerpo calloso.

Para esto el juego debe ser espontáneo, flexible, impredecible e imaginativo. Cuando hay instrucciones el proceso es menos creativo porque se activa la corteza prefrontal izquierda, que interviene en las funciones ejecutivas que requieren de atención y evaluación.

Las personas grandes me aconsejaron que dejara a un lado los dibujos de serpientes boas abiertas o cerradas, y que me interesara un poco más en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. Así fue como, a la edad de seis  años,  abandoné  una  magnífica  carrera  de  pintor  […]

El Principito, Saint Exupéry, 1951.

Concluyo el artículo con esta  interesante frase:

“No hay nada que los seres humanos hagan, sepan, piensen, esperen o teman que no haya sido ensayado, experimentado, practicado o al menos anticipado en la etapa del juego infantil”  

 Heidi Britz-Crecelius

Fuentes Consultadas:

Bernardis, P. and Gentilucci, M. (2006): “Speech and gesture share the same communication system”. Neuropsychologia 44, 178-190.

Cooper, R.G. (1984): “Early number development: discovering number space with addition and subtraction”. In C. Sophian (Ed.), Origins of Cognitive Skills (pp. 157-192). Hillsdale, NJ: Erlbaum.

Ferré, J. y Ferré, M. (2008). Cer0atr3s: desarrollo neuro-senso-psicomotriz de los 3 primeros años de vida. Ediciones Lebon

FREIRE, Heike (2014) Educar en Verde, ideas para acercar a los niños y niñas a la Naturaleza, Barcelona, Graó.Garaigordobil, M. (1990). Juego y desarrollo infantil. Madrid. SecoOlea.

Gentilucci, M., Dalla Volta R. (2008): “Spoken language and arm gesture are controlled by the same motor control system”. Q J Exp Psychol 61, 944-957.

Ginsburg, P. and Seo, K (1999). Mathematics in children´s thinking. Mathematical Thinking and Learning. Vol. 1, Issue 2, pp 113-129

TONUCCI, Francesco (2006) A los tres años se investiga, Losada.

www.educapeques.com

Fuente de imagen:

familytreekids.com

Categorías:
Familia

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